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15 mayo 2011

Chile: 74% rechaza HidroAysén - reportajes - La Tercera 15/05/2011

La Tercera - ed. impresa, 15/05/2011, extracto.-

Sondeo del Centro de Encuestas de La Tercera revela una resistencia transversal y amplia al proyecto aprobado esta semana por la comisión de evaluación de impacto ambiental de la XI Región.

Convocados por redes sociales y sitios de internet, ciudadanos de varias ciudades del país han salido a las calles a manifestar su rechazo a la construcción del proyecto HidroAysén en la XI Región. Un descontento que tuvo su punto máximo de representación en los cerca de 30 mil manifestantes que se reunieron en la noche del viernes en Plaza Italia. Y coincide con las cifras que arrojó un sondeo realizado por el Centro de Encuestas de La Tercera en los días posteriores a la decisión adoptada por la comisión de evaluación impacto ambiental de la región de Aysén. Un 74% de los consultados se manifestó contrario a la aprobación del proyecto, en un estudio que deja entrever una mala evaluación generalizada de la iniciativa.

03 septiembre 2008

Oil price of $100 a barrel on horizon – Financial Times

Financial Times, 03/09/2008

By Javier Blas and Carola Hoyos in London and Michael Mackenzie in New York

Published: September 2 2008 20:17 | Last updated: September 3 2008 00:03

Oil prices sank to a five-month low of just more than $105 a barrel on Tuesday as traders turned their sights on signs that slower growth was spreading beyond the US into Europe, Japan and even emerging markets.

The fall led some analysts to suggest that oil prices could move back below $100 a barrel, a level not seen since March, after fears that US oil supplies could be severely disrupted by hurricane Gustav proved unfounded.“With the fear of Gustav now gone, a downside ‘speed bump’ will have effectively been removed as far as crude oil prices are concerned, and we expect values to start tracking lower once again,” said Edward Meir, of MF Global in New York.

The slide in oil prices could be short-lived in the light of Iran stepping up efforts to persuade fellow Opec members to cut output when they meet in Vienna next week.

Iran, one of the more influential members of the group and traditionally a price hawk, wants countries to cut output to previously agreed limits to remove supplies left on the market after falls in demand.

If the other 12 members of Opec agree with Iran, this would reduce world oil supply of almost 88m barrels a day by between 500,000 and 1m barrels, probably from October.

Gholam Hossein Nozar, Iran’s oil minister, said the market was oversupplied. “Oil supply must be well proportioned with demand and control over Opec’s excess oil supply is an issue that must be discussed,” he said.

It is not certain that Saudi Arabia will agree with Iran’s aggressive position. The kingdom, Opec’s most powerful member, increased its production to more than 9.5m barrels a day in July, the highest level in more than 25 years, after pressure from consumers, particularly in the US, struggling with high oil prices.

Early indications of August supply, especially to Asian refiners, suggest the kingdom might have already decided to cut back production on some of its higher quality grades of oil, as demand has slipped and prices fallen.

The drop in crude oil prices to a low of $105.40 a barrel, down almost 30 per cent from a record high of $147.27 in July, pushed Wall Street stocks higher, especially in oil-hungry businesses such as airlines. Oil recovered to $108.60.

Oil led a broader sell-off in commodities such as copper, corn and soybeans, with the Reuters-Jefferies CRB index, a benchmark for raw materials, falling to a 6½-month low, down about 18 per cent from July’s peak.

The drop in commodities prices will be welcomed by central banks fighting high inflation and weak growth. The Organisation for Economic Co-operation and Development said that its forecasting models pointed to weaker growth to the end of the year. “Financial market turmoil, housing market downturns and high commodity prices continue to bear down on global growth.”

19 agosto 2008

Economist Intelligence Unit – Congelamiento global | La Jornada.

La Jornada, México, 19/08/2008  (traducción del artículo de la EIU).
Macroeconomía

Congelamiento global



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Imagine que hace un año cayó en un profundo sueño del que acaba de despertar y quiere ponerse al día de la situación económica mundial. Sufriría una verdadera conmoción.
Como en el verano pasado, la economía mundial crece a buen ritmo. El FMI prevé que este año el crecimiento global se sitúe en 4.1% frente a un promedio de 3.4% registrado desde 1990.
Lo que más sorprende es la inflación. En julio, el fondo predijo que la presión de los precios permanecería “contenida en lo general, pese al fuerte crecimiento global”; hoy, el índice inflacionario de las economías avanzadas es el más alto desde 1992, al pasar de 2.2% en 2007 a 3.4% este año, según los cálculos del FMI. El índice de las economías emergentes y de los países en vías de desarrollo pasó de 6.4% a 9.1%.
Observando esta información y los altos precios de alimentos y petróleo –todavía al alza respecto de sus niveles del año anterior, pese a la baja reciente– el inmediato paralelo histórico no sería con los principios de los años 30, como a menudo se sugiere, sino con la inflación seguida de estancamiento de los 70. El pronóstico del FMI de una ralentización de la economía mundial durante el segundo semestre de 2008 es coherente con los altos precios de las materias primas.
Uno no habría esperado que las tasas de interés de EU se redujeran de 5.25 a 2 por ciento, ni que las tasas reales de interés de Asia fuesen negativas, y las europeas más o menos iguales a las de hace un año.
Signos de recalentamiento

Así, luego de un año de congelamiento, la economía mundial tiene todos los signos de un recalentamiento, no de otra gran depresión. Sin embargo, esa verdad global pasa inadvertida para los políticos, muchos de los cuales hablan de los altos precios de la energía y de los alimentos como si no tuvieran nada que ver con ellos.
El presidente de la Reserva Federal (Fed), Ben Bernanke, afirmó ante el Congreso en julio que los problemas de EU se habían “agravado por el rápido crecimiento del precio de la energía y otras materias primas”. Jean-Claude Trichet, presidente del Banco Central Europeo (BCE), se lamenta del “nivel inquietante de las tasas de inflación, producto en gran parte de la fuerte subida del precio de la energía y los alimentos a escala global”. Mervyn King, gobernador del Banco de Inglaterra, insiste en que la creciente inflación británica se debe a “acontecimientos en el balance global de la oferta y la demanda de alimentos y energía”.
Tales sentimientos son compartidos en el mundo en desarrollo. Hablando después de la reunión anual del Banco de Liquidaciones Internacionales, Zhou Xiaochuan, gobernador del Banco del Pueblo de China, afirmó que “el precio internacional de energía y otras materias primas influye negativamente en la inflación” de su país.
Puede que a escala individual estas declaraciones sean acertadas, pero en conjunto carecen de sentido. El mundo no puede importar inflación. Si cada país tiene políticas para mantener su demanda y “pondera” un alza temporal de las materias primas, quizá la demanda global continúe superando a la oferta durante algún tiempo.
Como aseveró King al Parlamento británico, refiriéndose al panorama global: “El mayor reto para la economía global en su conjunto no es el precio del petróleo en sí. Creo que hay mecanismos que acabarán por equilibrar la oferta y la demanda. Se trata de asegurar una política monetaria internacional que no contenga un excesivo ímpetu inflacionario”. De lo que se deduce que el mundo, no los países por separado, tendrá que sufrir las consecuencias de la crisis crediticia para reducir el ritmo del crecimiento global hasta mantener la inflación bajo control.
¿Cómo ha llegado la economía mundial a esta realidad? Sin duda, la causa principal del alza de precios de las materias primas y de la crisis crediticia han sido los bajos tipos de interés a escala global.
El dinero barato fomentó el rápido crecimiento. Entre 2004 y 2007, la economía mundial creció al ritmo más rápido en 30 años. Esto alentó a los inversionistas a producir más y comprar nuevos activos. La bonanza produjo condiciones de préstamo más cómodas para estadunidenses de historial crediticio irregular, que antes no habían podido adquirir inmuebles, coches y bienes de consumo duradero.
El gasto de EU en importaciones mantuvo la rápida expansión de la producción asiática y de los exportadores de petróleo, favorecido por tasas de cambio competitivas y rígidos lazos monetarios. Mientras tanto, la moderación del consumo contribuyó a la circulación del capital de los países pobres a los ricos y evitó un sobrecalentamiento de la economía.
Durante mucho tiempo, éste pareció ser un círculo virtuoso, denominado “Bretton Woods II”, en referencia al sistema de tipos de cambio que funcionó a partir del final de la Segunda Guerra Mundial hasta principios de los años 70. Casi todos los economistas pensaron que la versión del siglo XXI sería tan poco sustentable como su antecesora al depender de déficit comerciales estadunidenses cada vez mayores. Esto causó gran preocupación por los “desequilibrios globales” y abundaron las predicciones de que éstos acabarían por liquidar la confianza en el dólar estadunidense.
Ninguna de las catastróficas previsiones se materializó. En cambio, la fractura crucial sucedió cuando el incumplimiento creciente entre los deudores hipotecarios de EU socavó las bases de la expansión crediticia y obligó a contraer los balances financieros, lo que, desde entonces, ha amenazado al mundo financiero.
El año pasado, el rápido crecimiento económico global acabó por afectar las restricciones de capacidad. La demanda de materias primas y alimentos siguió superando a la oferta global, lo que provocó que los precios se dispararan, que aumentara la inflación y se desgastara más el poder de compra de las economías más prósperas.
La mayoría de economistas se veían optimistas cuando irrumpió la crisis crediticia, en agosto del año pasado. La crisis de las hipotecas de riesgo no afectaría al crédito para hogares y empresas, sostenían, y los préstamos subprime eran muy pequeños para afectar la salud del sector financiero. Los banqueros centrales dieron la bienvenida a lo que consideraban una deseable revaloración del riesgo.
A medida que agosto avanzaba y la crisis empeoraba, las perspectivas económicas y la política comenzaron a cambiar. El BCE y la Fed ofrecieron ayudas de emergencia para las instituciones financieras. A mediados de septiembre, la Fed había reducido sus tasas en medio punto porcentual y el BCE aplazó una subida que había anunciado previamente. Desde entonces, EU ha flexibilizado su política fiscal y monetaria.
Cada banco central tiene que realizar un delicado balance. Si permite que la inflación alta se vuelva normal en una economía, puede desarrollarse una espiral de precios y salarios, que requerirá una política mucho más estricta en el futuro. Pero si permite que la economía se debilite aún más, podría desarrollarse un círculo vicioso, con más crisis bancarias que reducirían las perspectivas de crecimiento.
Respuesta unitalla

Las condiciones son diferentes en cada país. Como expresó en su informe anual el Banco de Liquidaciones Internacionales, el banco de los bancos centrales, se debe descartar “una respuesta unitalla”.
Los países del golfo Pérsico y de Asia, y las economías en vías de desarrollo, están atrapados entre la demanda popular de rápido crecimiento y las restricciones derivadas de una inflación más alta, lo cual resulta aún más dañino por el hecho de que los alimentos y el combustible representan una proporción más alta de los gastos en los países pobres.
Hasta ahora, la prioridad ha sido mantener el crecimiento. El alza de precios comenzó con los alimentos y la energía, pero ahora se ha generalizado, y hay señales de presión sobre los salarios. El Banco de Desarrollo Asiático advirtió el mes pasado sobre el peligro de “repetir los errores que cometieron las naciones industrializadas antes de la gran inflación de los años 70”.
Es más difícil tratar con el problema de una acción colectiva: las políticas correctas para economías individuales no necesariamente lo son para el mundo. Aquí es donde el FMI debería dar un paso adelante para salir del punto muerto. Pero la impotencia del fondo para garantizar el cambio de políticas de países que no tienen necesidad de su financiamiento ha sido evidente durante el año pasado.
En su reciente Panorama económico mundial, el FMI resaltó cómo EU, la zona euro, Japón, China y Arabia Saudita acordaron políticas “mutuamente consistentes” en 2006 para combatir los desequilibrios globales y hacer de la economía global un lugar más seguro. El mes pasado, John Lipsky, el número dos del fondo, insistió en que consideraba importantes esas propuestas políticas. Pero se ha visto obligado a aceptar que ha habido poco progreso en su ejecución.
La moneda china se ha apreciado ante el dólar, pero no por mucho, sobre una base comercial. EU ha abandonado la consolidación presupuestaria en favor de paquetes de estímulo. Los proyectos de Arabia Saudita para invertir en su población una mayor parte de sus ingresos petroleros han coincidido con el aumento de precios de energía. Europa y Japón son periféricos a la acción y, de cualquier manera, han tenido poco impacto sobre los desequilibrios.
Lipsky se vio forzado a concluir: “Aunque la depreciación del dólar favorezca la reducción del déficit de cuenta de corriente de EU, no ha sido suficiente para aliviar los desequilibrios y los riesgos. En cambio, podrían surgir nuevas desalineaciones y los riesgos pueden cambiar”.
¿Qué sigue para la economía mundial? Si debe creerse en los pronósticos, todo estará bien. La economía mundial se desacelerará apenas lo suficiente para garantizar que el periodo inflacionario sea temporal; los mercados financieros se recuperarán de manera gradual, y la economía mundial seguirá creciendo aproximadamente 4.5% anual en forma indefinida.
Esto parece demasiado atractivo y tal vez sugiere una tasa sustentable de expansión económica mundial más rápida de que lo que indican los años recientes. Como concluyó el informe anual del Banco de Liquidaciones Internacionales: “Siendo la inflación una amenaza evidente y actual, y ante tasas reales por debajo de sus registros históricos en la mayoría de los países, lo más apropiado parecería una tendencia global hacia una constricción monetaria”.
Muchos banqueros centrales piensan que el acuerdo general es demasiado optimista. En privado, abunda el pesimismo. Están seguros de que cometerán algún error, pero no tienen idea en qué. Y cada cual quiere que otro tome las decisiones realmente difíciles.
EU y Europa quieren que Asia endurezca su política y revalorice sus divisas para reducir la inflación. Asia, sin embargo, insiste en que su política cambiaria es sólo de su incumbencia, defiende sus sorprendentes índices de crecimiento y de exportaciones industriales, y responsabiliza de la crisis financiera a las economías avanzadas. Los productores petroleros confían en controlar el auge energético sin sucumbir a una espiral inflacionaria o a una repentina recesión mundial que provoque una drástica caída del precio del petróleo.
Pese a las discrepancias, pocos dudan que la economía mundial atraviesa un momento difícil, entre la espada de la recesión y la pared del recalentamiento. Y se requerirá una notable coordinación de políticas globales y una enorme dosis de suerte para evitar cualquiera de ambos riesgos.
Fuentes de las gráficas: FMI; Thomson Datastream; Morgan Stanley
Traducción de texto: Jorge Anaya

16 junio 2008

Empresas de Chile vienen al Perú ante escasez de energía

LAS VENTAJAS QUE NOS DA EL GAS DE CAMISEA

El Comercio, Lima, 16/06/2008.

Mudan una inversión de US$30 mlls. para planta de papel tisú. Reglas estables y menor costo de energía favorecen la inversión

La crisis energética por la que atraviesa Chile, con altos precios de los combustibles e inestabilidad para el desarrollo de proyectos industriales, debido a los cortes de energía, ha obligado a varias empresas chilenas a mirar el Perú como punto de traslado de sus industrias. Tal es el caso --entre otros-- de la papelera Empresas CMPC, cuyos representantes dijeron que la escasez de gas natural ha obligado a la empresa a trasladar al Perú una inversión aprobada de US$30 millones para una planta de papel tisú. Juan Francisco Raffo, presidente del Consejo Empresarial Peruano-Chileno, dijo que la inversión en el Perú es atractiva por su situación económica y sus reglas estables.

28 mayo 2008

Argentina: pesada herencia energética | iEco - Clarín , Buenos Aires



Enlace a gráficas: click en la imagen


Argentina: pesada herencia energética

iEco, Clarín, B.A, Por Oscar Martínez | omartinez@clarin.com

MAR 27/05/08 11:48 | "Si recomponemos las tarifas podemos enfriar la economía, pero si no lo hacemos podemos exacerbar la inflación", dice Daniel Montamat, especialista en temas energéticos. La diferencia de precios con la región es muy grande y faltan inversiones.

En la Argentina, que llueva ya no le interesa solamente al campo. Más aún: cuanto más tiempo se mantengan las altas temperaturas, más garantías existen de un normal abastecimiento de gas durante el "verdadero" invierno. Tampoco parecen casuales los aumentos solapados en los combustibles líquidos, ni la pertinaz falta de gas oil. Para no hablar de los subsidios cruzados que, muchas veces, nadie termina de saber dónde terminan.

La energía es un problema en el país. Por eso, iEco le pidió a Daniel Montamat, titular de Montamat & Asociados y economista especializado, una aproximación al tema, cuyos puntos destacados son los siguientes:



Canastas energéticas

El Indice Monitor de Precios de la Energía (IMPE) mide la distorsión de los precios de la canasta energética argentina (petróleo, combustibles, gas y electricidad) respecto a una canasta energética que toma referencias de precios de la región.

El último IMPE de 0,69 nos dice que una canasta energética que en la región cuesta un peso ($1), en la Argentina cuesta 0,31 centavos de peso. En promedio, tenemos que multiplicar por tres los precios de la canasta energética argentina para alcanzar los precios a los que se vende la energía en la región.

Los promedios ocultan algunas diferencias relevantes. Por ejemplo, las tarifas residenciales están mucho más retrasadas que las tarifas industriales, donde, desde 2004 empezaron a hacerse ajustes. A su vez, los precios de los combustibles derivados del petróleo están menos retrasados que los precios eléctricos, y estos están menos retrasados que los precios del gas natural.

Como las distorsiones son significativas, el paso del tiempo ha hecho que las recomposiciones sean más dificultosas, por más que se instrumente una tarifa social para evitar reajustes en los sectores más vulnerables. La energía barata en términos relativos forma parte del poder adquisitivo y de los costos productivos de muchos presupuestos argentinos. Una recomposición real de las tarifas que descuente inflación resta poder de compra y afecta el patrón de crecimiento actual, muy dependiente del consumo doméstico. La economía puede desacelerarse.

Pero si no hay recomposición tarifaria, el desencuentro entre oferta y demanda de energía doméstica nos obliga a importar cada vez más energía con precios atados a un barril de más de 120 dólares (gasoil, fuel oil) y a un gas natural líquido de entre 15 y 18 dólares el millón de BTU (el barril argentino tiene un precio tope de 42 dólares y el gas promedio de las cuencas argentinas se paga 1,4 dólares el MMBTU).

Semejantes diferencias engrosan las cuentas de un subsidio millonario en dólares que crece exponencialmente y que beneficia más a los ricos que a los pobres.

Como el subsidio se paga con impuestos y no deja inversión de arrastre, la inversión pública en energía también tiene que sustituir a la inversión privada y financiarse con fondos públicos.

Esto aumenta el gasto, erosiona el superávit fiscal y retroalimenta la inflación. Estamos pues frente a precipicios por ambos lados de un estrecho corredor económico.

Si recomponemos las tarifas podemos enfriar la economía, pero si no lo hacemos podemos exacerbar la inflación. ¿Quién le pone el cascabel al gato? Tarde o temprano, habrá que asumir la recomposición tarifaria y d e p recios de la canasta energética a partir del precio del gas natural en boca de pozo. Más temprano que tarde, si se hacen las reparaciones que requiere con urgencia el motor del "modelo productivo" (con chapa y pintura ya no basta). Aún con recomposiciones que sean el punto de partida de un plan energético integral tendremos algunos años de escasez y restricciones.

27 mayo 2008

Costo energético en Perú es 50% más bajo que en Chile | El Mercurio

Salarios del vecino país también son menores:

Costo energético en Perú es 50% más bajo que en Chile

por GUSTAVO ORELLANA V., El Mercurio, 27/05/2008.


Traslado de inversiones desde Chile hacia la nación del norte -como lo anunciara CMPC hace algunas semanas- se justifica por este ítem.

La energía más barata, gracias al descubrimiento de grandes yacimientos de gas natural, es la principal ventaja que tiene el vecino país frente a Chile para la atracción de inversiones, lo que ha causado que varias empresas, entre ellas CMPC, prefieran ese territorio para el desarrollo de determinados negocios.

En efecto, el kilowatt/hora en Perú cuesta entre 8 y 10 centavos de dólar, mientras que en Chile la tarifa de la zona central se sitúa entre los 16 y 23 centavos de la divisa.

Una ventaja más que relevante considerando, además, que en Chile los costos eran similares a los peruanos hace sólo dos años, cuando comenzaron los cortes de gas argentino que obligaron a las generadoras a producir electricidad con diésel, que es más costoso.

Perú también muestra ventajas respecto de Chile en los precios de los combustibles líquidos: un litro de diésel cuesta allí el equivalente a $428, 40% menos que los $600 que se pagan en Santiago. En el vecino país no se vende por litro, sino por galón (equivalente a 3,785 litros).

La bencina, en el centro de Lima, cuesta 3% menos que en Chile. El litro de 95 octanos se comercializa en unos $590.

Estabilidad de precios

Según el experto eléctrico peruano Guillermo Laureano Ramírez -quien tiene entre sus clientes a la chilena Ripley-, la mayor ventaja incaica es la estabilidad que tienen los precios eléctricos, los que no muestran mayores aumentos aun cuando las alzas mundiales en el precio del petróleo afectan a los dos mercados.

"El precio medio de la energía eléctrica es, en las casas, de 10 centavos de dólar por kw/h, y las industrias compran a cerca de 8 centavos. En general, se trata de tarifas muy estables, están indexadas al precio del petróleo, a la variación de la inflación y al dólar, pero mes a mes la variación es marginal", apunta Ramírez.

La matriz energética peruana, además, tiene un alto componente de hidroelectricidad (40%), gracias a la construcción de centrales ubicadas en la zona selvática. El 30% es gas natural -porcentaje que se prevé aumente cuando se terminen las obras de conexión desde Camisea- y sólo el 20% es petróleo.

Según Francisco de Aguirre, socio de Electroconsultores, en Chile se tiende a culpar a la falta de gas natural argentino de los aumentos en los costos, lo que él rebate porque, en su visión, muchas inversiones que debieron hacerse para aprovechar el potencial hídrico no se concretaron, obligando a generar cada vez más con el costoso diésel.

"Si vemos qué se construyó después de la central Ralco, vemos que no hubo nuevos embalses. Deberíamos, para aprovechar los recursos y dar estabilidad al sistema, construir una Ralco cada dos años", estima Aguirre, quien agrega que desde 2006 se han anunciado nuevas inversiones, pero éstas no estarán en operaciones sino al finalizar esta década.

Por ende, su diagnóstico para el mediano plazo es pesimista, porque en Chile el costo de la electricidad seguirá por las nubes. "Enfrentaremos todo un período entre 2002 y 2010 en que vamos a estar en una situación poco competitiva frente a países como Perú", apunta el experto.

DIÉSEL BARATO

EL PETRÓLEO cuesta en Lima el equivalente a $428, 40% menos que en Santiago.

Salarios son mas bajos

El sueldo mínimo peruano es de $90.600. 60% menos que los $144 mil que se pagan en Chile.

Pese a que este ítem también influye en las decisiones de inversión, el socio de Berg Consultores, Huberto Berg, plantea que esto no es tan relevante, porque no es bueno que la competitividad de las empresas se asocie a los sueldos.

"Sí es preocupante que en Chile haya una serie de costos laborales que han ido creciendo con la conflictividad que se ha visto en varias empresas", apunta, y pone como ejemplo el gasto de recurrir a la Justicia cuando hay discrepancias con la Dirección del Trabajo.

23 mayo 2008

Chile se desacelera, crece 3 pct 1er trim | Reuters

Chile se desacelera, crece 3 pct 1er trim

Reuters, 23/05/2008: 13:48 GYT , por Rodrigo Martínez

SANTIAGO (Reuters) - El Producto Interno Bruto de Chile creció a una tasa interanual de un 3,0 por ciento en el primer trimestre del 2008, menos de la mitad de la expansión del mismo período del año pasado, dijo el viernes el Banco Central.

La expansión de la economía chilena, levemente menor a lo esperado por los analistas, fue impulsada por los sectores de comunicaciones y construcción, mientras que hubo una caída en electricidad, gas y agua, minería y pesca.

En los primeros tres meses del 2008 hubo un día hábil menos que el año previo, lo que incidió en una contracción equivalente a 0,2 puntos porcentuales.

"En términos desestacionalizados, la actividad aumentó 1,4 por ciento respecto del cuarto trimestre del año anterior, en tanto la tendencia ciclo anualizada registró una variación de 4,3 por ciento," dijo el Banco Central en un comunicado.

El ministro de Hacienda, Andrés Velasco, dijo que la cifra de crecimiento de la economía en el primer trimestre "no nos sorprende" y aseguró que existen mejores perspectivas para la segunda mitad del año.

La economía creció apoyada en el avance de un 11,4 por ciento en comunicaciones, especialmente por la expansión de la telefonía móvil y un aumento de un 8,7 por ciento en la construcción, por mayores obras de ingeniería para proyectos energéticos.

ENERGIA FRENA ECONOMIA

El sector electricidad, gas y agua fue el que registró la mayor incidencia negativa en medio de una severa sequía en el período, con una contracción de un 16,1 por ciento.

Chile atraviesa por una ajustada situación energética, aunque fuertes lluvias que cayeron desde el fin de semana pasado han disminuido la probabilidad de un racionamiento eléctrico, según el ministro de Energía, Marcelo Tokman.

"Es indudable que el principal freno a la actividad económica tanto el año pasado como en el primer trimestre de este año ha sido el factor energía," dijo Velasco.

"Ciertamente si este proceso (lluvias) continúa, es decir si tenemos más disponibilidad de agua, esa es una buena noticia para los costos energéticos y (...) en la medida que el sector energético ande mejor, toda la economía anda mejor," agregó el ministro de Hacienda.

La minería, con un retroceso de un 2,7 por ciento por una caída en la producción de cobre, tuvo menor impacto sobre el desempeño del PIB, mientras el efecto del sector pesca, que descendió un 3,5 por ciento, fue prácticamente nulo.

"La industria manufacturera anotó una variación (positiva) de 0,1 por ciento, que se compara con el aumento de 0,4 por ciento exhibido el cuarto trimestre de 2007," dijo el Banco Central.

Un sondeo de Reuters había arrojado una estimación de crecimiento del PIB de un 3,2 por ciento para el primer trimestre.

La demanda interna se expandió un 8,3 por ciento en el primer trimestre, con un crecimiento de un 5,7 por ciento en el consumo privado y de un 15,5 por ciento en la formación bruta de capital fijo.

En el primer trimestre del año pasado, el PIB chileno creció un 6,2 por ciento, mientras que en los últimos tres meses del 2007 aumentó un 4,0 por ciento.

CRECIMIENTO MAS SUAVE

Según recientes estimaciones del Banco Central, Chile crecería entre un 4 y un 5 por ciento este año, con una mayor probabilidad de que sea en la parte baja del rango. En el 2007, Chile creció un 5,1 por ciento.

"Mantenemos nuestra proyección de un crecimiento del PIB de 4,1 por ciento este año: Sin embargo, rebajamos nuestra proyección para el consumo privado desde 6,0 por ciento a 5,5 por ciento y aumentamos la de formación de capital a 9,3 por ciento," dijo en una nota el economista Cristián Gardeweg, de Celfin Capital.

"El sesgo en cuanto al crecimiento sería neutral en la medida que disminuye el riesgo de un escenario de mayor crisis energética," agregó el analista.

El Banco Central dijo también que la balanza de pagos cerró el primer trimestre con un saldo positivo en la cuenta corriente de 880 millones de dólares, equivalente a un 1,9 por ciento del PIB.

(Reporte de Antonio de la Jara/Rodrigo Martínez)

05 marzo 2008

El Orden Mundial y el petroleo. Una entrevista a Fatih Birol (AIE)

Entrevista completa con Fatih Birol:: Publicado el 03/03/2008, por Miquel Roig, en Expansión.com::ES

Transcripcion de la entrevista con Fatih Birol, economista jefe de la Agencia Internacional de la Energia (AIE), a escasos dias de la celebracion de la cumbre de la OPEP (Organizacion de Paises Exportadores de Petroleo).


¿Cómo ve actualmente el mercado del petróleo? ¿Cuáles son las razones por las que el crudo está marcando máximos históricos?

Los precios del petróleo están obviamente muy altos, sobre todo si los comparamos con el coste de producir un barril, que cuesta cuatro veces menos. No hay muchas materias primas que puedas producir por 20 dólares y venderlas luego por cien. Dos importantes razones fundamentales y un agravante explican estos precios. La primera razón fundamental es que la demanda está creciendo con fuerza, dirigida por China, India y Oriente Medio. La segunda es que la oferta no crece tanto como nos gustaría. Muchos países fuera de Oriente Medio tienen muchas dificultades para incrementar su producción, que está estancada o en retroceso. Y los principales países productores, cuya producción está controlada por compañías estatales, se muestran reticentes a incrementar la capacidad de producción. En consecuencia, la oferta está constreñida. Con una elevada demanda y una oferta estancada, lo que tienes es un mercado tenso y nervioso. A estas razones fundamentales hay que unir un elemento que amplía estos efectos: la especulación por parte de los inversores. Y, por supuesto, las noticias que aparecen diariamente sobre problemas de suministro en Nigeria, o otros problemas en Oriente Medio, no ayudan.

¿Tienen algún impacto la debilidad del dólar?

Por supuesto. El dólar influye en el precio. Pero algunos arguyen que si se tiene en cuenta la caída del dólar, el petróleo no ha subido tanto. No estoy de acuerdo.. Por supuesto que la debilidad del dólar juega un papel, pero si se cogen los precios del petróleo desde 2002, en términos reales, el aumento es muy muy elevado.

El dólar es entonces otro amplificador de los avances del crudo, no una razón estructural...

Exactamente. Nosotros creemos que las razones estructurales detrás del precio del crudo no van a desaparecer si el dólar se recupera. En consecuencia, creo que será muy difícil que los precios bajen, ya que las razones que los sustentan son estructurales y no momentáneas.

¿Qué cree que deberían hacer los miembros de la OPEP el próximo viernes?

Los miembros de la OPEP y el secretariado de la OPEP en general han tomado decisiones muy responsables hasta ahora. Depende de ellos decidir lo que vayan a hacer, pero lo que yo espero es que miren al mercado y tengan en cuenta las señales que está dando. Por ejemplo. Hablamos de recesión en EEUU, pero a pesar de esos miedos de recesión, los precios siguen creciendo. A finales de enero, en Davos, tuve que debatir sobre la posibilidad de que una recesión en EEUU pudiera moderar los precios del petróleo. Lo dije entonces y lo repito ahora: no creo que eso pase. La recesión, si se produce, afectará a la economía estadounidense y un poco a la europea y muy de pasada a las economías asiáticas. Pero al contrario de lo que sucedía en el pasado, el crecimiento de la demanda proviene de China, India y Oriente Medio. Estados Unidos ya no es el motor de la demanda energética. En consecuencia, me gustaría que la OPEP tuviera todo esto en cuenta y que siguiera adelante con los planes de inversión para aumentar la capacidad de producción.

¿Teniendo en cuenta estas señales que da el mercado y que la demanda es todavía muy robusta, cree que es necesario un incremento de producción, o, al menos que ésta se mantenga?

Seguro. Eso seguro. Cuánto más petróleo haya, mejor para el mercado y para calmar las tensiones.

¿Cuántos barriles cree que sería necesario que la OPEP inyectara en el mercado?
No voy a dar cifras, pero cuanto más petróleo, mejor. Si miras las cifras de la demanda y las cifras de los precios, todas cantan la misma canción: cuanto más petróleo, mejor.

Si falta petróleo en el mercado, ¿cómo se explica el incremento de inventarios de crudo, tanto en EEUU como en los países de la OCDE?
Es cierto que están creciendo, pero si miras los últimos cinco años, los niveles de inventarios actuales se encuentran en niveles medios. No hay grandes incrementos. Están prácticamente en la media. Lo más importante es que la demanda crece con fuerza en muchos países y que esperamos que esto sea correspondido con un aumento del suministro.

¿Si la línea dura de la OPEP se impone este miércoles y deciden recortar la producción, diría usted que la OPEP está poniendo en peligro la economía mundial?

Yo no creo que la OPEP quiera crear problemas a la economía mundial. Son países muy responsables. Está en su propio interés que la economía vaya bien y que las perspectivas de crecimiento vayan al alza. Estoy seguro que la OPEP tendrá todo esto en cuenta.

¿Escuchando a algunos países miembros pidiendo un recorte, se conformaría usted con un mantenimiento de la producción?

Creo que la imagen global que vemos hoy, con los elevados precios del crudo, muestra que los precios seguirán subiendo si no llega más petróleo en el mercado. En consecuencia, la mejor noticia para los mercados es que en los próximos días llegue más petróleo por parte de los países productores. Aunque no solamente por parte de los miembros de la OPEP.

El elevado precio de la energía genera tensiones en las economías industrializadas, en un momento muy crítico, con la inflación al alza y el crecimiento ralentizándose. ¿Cómo ve usted esta situación?

Los elevados precios de la energía están poniendo cada vez más presión a muchos países, especialmente a aquellos que importan petróleo y gas. Estamos viendo un incremento de las presiones inflacionistas en los países de la OCDE a medida que se encarece el petróleo. No tenemos que olvidar que el incremento del precio del crudo tiene un impacto en el gas natural, ya que muchas de las fórmulas con las que se establece el precio del gas tienen en cuenta el petróleo. Es una reacción en cadena. Por lo tanto, la presión inflacionista derivada del encarecimiento del crudo está claramente ahí. Pero el impacto es mucho mayor para los países subdesarrollados. Un estudio de la AIE muestra que en los últimos cuatro años los elevados precios del crudo han restado un 3% al crecimiento de los países subsaharianos. Por lo tanto, el impacto es mucho peor para los países pobres. El encarecimiento de la energía está dañando sus economías y las dañará más en el futuro.

Sabemos algunas de las soluciones a largo plazo: más inversión en capacidad de producción de crudo y una mayor eficiencia por parte de los consumidores. ¿hay alguna solución a corto plazo o debemos acostumbrarnos a vivir con un barril de petróleo a cien dólares?

Como ya he dicho, estamos ante un problema estructural. Estamos enfrente de un “Nuevo Orden Mundial” para el petróleo. Es un sistema nuevo en el que la demanda está determinada por los países emergentes, no por los países de la OCDE, y en el que la oferta está controlada por grandes compañías estatales. Las petroleras internacionales se encuentran con grandes dificultades para incrementar su producción, que en muchos casos está cayendo, y tienen muchos problemas para acceder a las reservas de los principales países productores. De hecho, las petroleras internacionales están sufriendo una crisis de identidad. En el futuro no van a poder hacer lo que están haciendo ahora -producir petróleo y venderlo-, ya que están disminuyendo sus reservas y no están encontrando nuevas. Y uno de los dilemas es el precio del crudo. Si no hay cambios sustanciales y sorpresas positivas, tenemos que entender que tendremos que vivir con elevados precios del petróleo y de la energía en general. En el corto plazo no hay demasiadas cosas que podamos hacer: mejorar la eficiencia de los coches y los aviones o impulsar, aunque de forma limitada, los biofueles. Pero esto no va a cambiar la imagen general.

¿En qué rango de precios se va a mover el petróleo en los próximos meses?

No puedo hablar de cifras concretas, pero me sorprendería mucho si los precios caen de forma sustancial en los próximos meses. Habrá mucha volatilidad, por supuesto, pero no creo que desciendan significativamente. Tenemos que hacer todo lo posible para desacelerar el crecimiento de la demanda y pedir a los países productores que bombeen más crudo. No obstante, tenemos que asumir que viviremos en un entorno de elevados precios de la energía, tanto del petróleo, del gas y del carbón.

19 febrero 2008

Chile Blogs El Mercurio Editorial | Cifras de Inversión, anverso y reverso

Cifras de inversión, anverso y reverso

La prolongada serie desarrollada durante años con una metodología similar por la Corporación de Bienes de Capital respecto del catastro de proyectos de inversión para el siguiente quinquenio permite realizar interesantes comparaciones. Su más reciente estudio, con datos hasta diciembre de 2007, proyecta la inversión privada en 53,4 mil millones de dólares para el quinquenio 2007-2011. Esto representa un incremento anual de 54,3 por ciento respecto de la proyección hecha en diciembre de 2006 para el período 2006-2010. Para este último, dicho catastro incluía proyectos por 34 mil millones de dólares; para el quinquenio 2007-2011, esa cifra es más de 50 por ciento superior, y sus últimos nueve mil millones fueron adicionados entre septiembre y diciembre de 2007.

La inversión privada crecería principalmente en minería (cobre) y energía, con un incremento anual de 67 y 104 por ciento, respectivamente. Este fenómeno se originaría en el sector minero y luego se trasladaría al de energía, ya que al ser la producción de cobre muy intensiva en el uso de esta última, un aumento en la cartera de proyectos mineros traería como consecuencia un incremento de la inversión en nuevas centrales generadoras.

A su vez, el aumento de la inversión privada en minería estaría dado por la positiva evolución de las expectativas del precio futuro del cobre. Según estimaciones de Cochilco, promediará 3,1 dólares la libra en 2008, lo que constituiría el tercer año consecutivo con precios sobre tres dólares por libra. Esta tendencia ha modificado las expectativas del mercado, configurando un escenario de mediano plazo con un precio de entre 2 y 2,25 dólares por libra. Ello es muy favorable para los productores, pues, en promedio, el precio mínimo que asegura la rentabilidad de los privados se encuentra hoy por debajo de 1,5 dólar por libra. Este cambio en la trayectoria del precio se debe a que lo que parecía ser fenómeno temporal -precios altos- terminó por afectar los fundamentos del mercado. Países como China, India, Corea del Sur y Rusia se han transformado en grandes demandantes de cobre y son el relevo de las economías desarrolladas en los mercados de materias primas. Así, pese a un escenario internacional altamente volátil, el precio del cobre estaría impulsando los planes de inversión en Chile, registrando todo un récord para los próximos cinco años.

No obstante, esta confianza en la inversión debe ser matizada, precisamente porque dos tercios de ella se concentran en dos rubros: 40 por ciento (casi 21 mil millones) en proyectos energéticos, y 27 por ciento (algo más de 14 mil millones) en mineros. La cuantía de los proyectos eléctricos se debe a la escasez en la generación energética que sufre el país, que la Ley Corta II ha incentivado a corregir, y la importancia de los mineros se sustenta principalmente en los altos precios del cobre y otros metales. Esto relega a algo menos de 20 mil millones de dólares la inversión proyectada para el resto de los rubros, lo que constituye la cara débil de las cifras indicadas. Ésta no puede dejar de vincularse con algunas preocupantes señales que los agentes económicos han estado recibiendo desde el Gobierno, especialmente en materia laboral, pues aparece una clara iniciativa ministerial para empujar los salarios más allá de su aporte en productividad. Esto empeora la factibilidad de los proyectos y eleva la tasa de riesgo con que los agentes descuentan el futuro, limitando aquellos en que están dispuestos a invertir. A eso se suma la incertidumbre frente a la economía mundial para los próximos años, que añade un segundo factor de cautela a los inversionistas.

Con todo, son bienvenidas las proyecciones de inversión en el sector minero -por la creación de riqueza que implican- y energético -porque resuelven un problema que grava la vida de la población y encarece todo el sistema productivo nacional-. Asimismo, destaca que dicha inversión ocurra primordialmente en regiones, transformando a la II en la que mayores inversiones recibirá en el próximo quinquenio, y a la XI en receptora de una inédita inversión de cuatro mil millones de dólares.

17 febrero 2008

Argentina , Clarín, Editorial | Desafíos para sostener el crecimiento

Clarín,B.A., 17/02/2008 Editorial

DESAFÍOS PARA SOSTENER EL CRECIMIENTO

El crecimiento económico futuro dependerá, en una medida muy importante, de la expansión y renovación de la estructura existente en ámbitos estratégicos como el energético y el vial. También resultará muy significativo el fomento a las inversiones de bienes de capital en la industria y el campo. La promoción de inversiones en infraestructura y en la búsqueda y producción de recursos energéticos debe convertirse en una prioridad para las políticas públicas, a través de marcos adecuados y emprendimientos que coordinen esfuerzos privados y estatales.

El crecimiento económico se mantiene en tasas elevadas, pero este proceso origina una demanda energética adicional, a la cual se le suma el incremento del consumo particular. La actual estrategia de ahorro ha mostrado un cierto nivel de efectividad, ya que parece haber contribuido a la disminución del ritmo de incremento del consumo, pero el previsible crecimiento de la demanda industrial de energía obliga a que se incremente la capacidad de generación del sistema. El Gobierno aseguró que incrementará la oferta energética antes del invierno y es de esperar que no se registren problemas de abastecimiento y que se adopten medidas ante el anuncio de Bolivia de que no podrá hacer frente al incremento de demanda de gas por parte de nuestro país.

El crecimiento del 2007 fue el 8,7%, por lo cual el producto bruto interno ha cumplido cinco años consecutivos de ascenso y se ubica en un 25% por encima del récord alcanzado en 1998. En diciembre, el PBI creció un 9,4%, con respecto al mismo mes de 2006 y las primeras estimaciones privadas indican que durante enero se registró un incremento todavía mayor de la actividad, impulsado por la industria automotriz. Si bien todavía no se conocen las cifras oficiales de enero, es probable que la tasa sea una de las más elevadas en los últimos dos años. El arrastre de este nivel de expansión de la economía hace presumir que durante el conjunto del año se podrá registrar otra suba considerable del PBI.

Para sostener el crecimiento de la producción, los servicios y el consumo, así como el dinamismo de las exportaciones, es necesario que se promuevan y favorezcan las inversiones destinadas a la estructura productiva. En este sentido, un paso ha sido la media sanción, dada días pasados en el Senado de la Nación, a la ley de fomento a las inversiones de bienes de capital en la industria y para obras de infraestructura, la cual prevé beneficios impositivos e impulsa la protección ambiental a través de la "producción limpia". El proyecto, que reemplaza a un régimen anterior vencido en setiembre, deberá ser tratado por Diputados y, de ser aplicado con transparencia, equidad y eficiencia en la asignación de los beneficios, podría brindar un marco para motorizar inversiones en distintas escalas, incluidas las empresas pequeñas y medianas.

El Estado debería ejercer una función activa en materia de orientación y promoción de las inversiones, planificando proyectos estratégicos y promoviendo la obtención de mayores recursos energéticos, optimizando el rendimiento de las partidas asignadas a obras. También es importante que se impulse el crecimiento y la mejora de la red vial, aspecto en el cual se registra un severo retraso a pesar de las obras en curso. El reordenamiento, la modernización y la extensión en términos razonables de la red ferroviaria también presenta una importancia estratégica. Además, hay otro aspecto que representa un desafío: para promover inversiones locales y externas, el Estado tiene que despejar obstáculos y construir un clima de creciente confianza para los negocios, simplificando la ingeniería legal y dotando de mayor transparencia a la actividad pública.

El importante crecimiento del PBI registrado en 2007 funda razonables expectativas de expansión de la actividad económica para este año. Para que pueda sostenerse este proceso sería necesario que se tracen políticas públicas destinadas a promover inversiones públicas y privadas en áreas clave como la energética, la vial y la ferroviaria.