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31 julio 2011

TEXT-Obama statement announcing U.S. debt deal - AlertNet - Reuters - 31/07/2011

TEXT-Obama statement announcing U.S. debt deal - AlertNet

President Barack Obama announced on Sunday a last-minute deal to raise the U.S. borrowing limit and avoid default. Here is the text of his remarks:

"Good evening. There are still some very important votes to be taken by members of Congress, but I want to announce that the leaders of both parties, in both chambers, have reached an agreement that will reduce the deficit and avoid default -- a default that would have had a devastating effect on our economy.

"The first part of this agreement will cut about $1 trillion in spending over the next 10 years -- cuts that both parties had agreed to early on in this process.

The result would be the lowest level of annual domestic spending since Dwight Eisenhower was President -- but at a level that still allows us to make job-creating investments in things like education and research.

We also made sure that these cuts wouldn't happen so abruptly that they'd be a drag on a fragile economy.

Now, I've said from the beginning that the ultimate solution to our deficit problem must be balanced.

Despite what some Republicans have argued, I believe that we have to ask the wealthiest Americans and biggest corporations to pay their fair share by giving up tax breaks and special deductions.

Despite what some in my own party have argued, I believe that we need to make some modest adjustments to programs like Medicare to ensure that they're still around for future generations.

That's why the second part of this agreement is so important.

It establishes a bipartisan committee of Congress to report back by November with a proposal to further reduce the deficit, which will then be put before the entire Congress for an up or down vote.

In this stage, everything will be on the table.

To hold us all accountable for making these reforms, tough cuts that both parties would find objectionable would automatically go into effect if we don't act.

And over the next few months, I'll continue to make a detailed case to these lawmakers about why I believe a balanced approach is necessary to finish the job.

Now, is this the deal I would have preferred?

No. I believe that we could have made the tough choices required -- on entitlement reform and tax reform -- right now, rather than through a special congressional committee process.

But this compromise does make a serious down payment on the deficit reduction we need, and gives each party a strong incentive to get a balanced plan done before the end of the year.

Most importantly, it will allow us to avoid default and end the crisis that Washington imposed on the rest of America. It ensures also that we will not face this same kind of crisis again in six months, or eight months, or 12 months. And it will begin to lift the cloud of debt and the cloud of uncertainty that hangs over our economy.

Now, this process has been messy; it's taken far too long.

I've been concerned about the impact that it has had on business confidence and consumer confidence and the economy as a whole over the last month.

Nevertheless, ultimately, the leaders of both parties have found their way toward compromise. And I want to thank them for that.

Most of all, I want to thank the American people. It's been your voices -- your letters, your emails, your tweets, your phone calls -- that have compelled Washington to act in the final days. And the American people's voice is a very, very powerful thing.

We're not done yet. I want to urge members of both parties to do the right thing and support this deal with your votes over the next few days.

It will allow us to avoid default. It will allow us to pay our bills. It will allow us to start reducing our deficit in a responsible way. And it will allow us to turn to the very important business of doing everything we can to create jobs, boost wages, and grow this economy faster than it's currently growing.

That's what the American people sent us here to do, and that's what we should be devoting all of our time to accomplishing in the months ahead.

Thank you very much, everybody."

22 marzo 2010

Ricardo Lagos – Carta abierta - La tarea de Chile hoy: reconstruir y avanzar – La Tercera

La Tercera, Domingo 21/03/2010

En Chile los terremotos están en nuestro ADN; cada generación vive al menos uno que marca su historia. Y siempre nos convocan a buscar soluciones inscritas en un itinerario, donde el desarrollo nacional no debe dejarse de lado. Ahora debemos responder al terremoto del Bicentenario.

Las autoridades tienen razón cuando señalan que es momento de unidad nacional y, como siempre, se debe reflejar en torno a un conjunto de metas y valores comunes. No sólo es para reconstruir, es también para avanzar hacia el país que todos queremos.
Uno no puede dejar de pensar en Pedro Aguirre Cerda y el sismo que destruyó Chillán y otras ciudades. Entonces, como ahora, supimos de la solidaridad nacional e internacional. Pero también se dio un gran salto con la Corporación de Reconstrucción y Auxilio y, con visión de largo plazo, creó la Corporación de Fomento de la Producción. Por su parte, Jorge Alessandri enfrentó el terremoto de 1960, galvanizó la voluntad nacional y dejó como herencia regulaciones antisísmicas que se proyectan hasta hoy. 
Pero Alessandri también fue cuidadoso en sus políticas: creó franquicias tributarias para los propietarios de viviendas que cumplían ciertas especificaciones, como el DFL N° 2. El mandatario decidió, además, que la tarea de reconstruir no debe impedir proyectos de futuro. Por ello, aunque no era aficionado al fútbol, cumplió con realizar el Mundial de 1962. De esta forma mostró al mundo no sólo un país capaz de levantarse, sino también cuidó la imagen y prestigio de Chile. 
De eso se trata lo que debemos hacer ahora. Una cosa es la reconstrucción y otra la mirada estratégica de país. Durante la campaña presidencial, todos subrayaron la necesidad de mejorar la distribución del ingreso. Es cierto que esta distribución mejora con la acción eficaz del gasto público, pero tenemos que hacer un esfuerzo adicional por distribuir mejor. Entonces, cuando discutimos sistemas tributarios nuevos para financiar la reconstrucción, podemos poner esta meta en la discusión tributaria.
Hay que pensar muy bien cómo se financiará la tarea que viene. En 1985, como expuso el ministro de Hacienda de la época, gracias al terremoto pudo realizar cambios profundos que él quería para el país: continuó con la privatización de las empresas públicas y, de paso, otorgó facilidades tributarias muy generosas para los industriales de la construcción. Y a los gobiernos que se iniciaron en 1990 les costó mucho revertir esta última situación.
Si hoy ponemos la mirada en cómo reconstruir, sabemos que necesitamos cemento, acero, vidrio, madera, clavos, todo lo cual se produce en Chile y para lo que se requieren pesos. Hoy el país se puede dar el lujo de colocar bonos del Estado de Chile en pesos y no me cabe duda que serán bien recibidos por el mercado, gracias al manejo fiscal prudente y responsable de los últimos años.
Chile prácticamente no tiene deudas del sector público. ¿Afectará que podamos endeudarnos en un 10% del Producto Geográfico Bruto? Esta cifra en el mundo de hoy es muy, muy pequeña. Alemania, por ejemplo, tiene una deuda pública del orden del 70% del producto. Si queremos endeudarnos con créditos en el extranjero, se puede seguir deteriorando el tipo de cambio y afectar nuestras exportaciones.
Reedificar exige a las empresas de la construcción un gran esfuerzo, y éste se debe hacer pagando los impuestos que todos pagan en Chile. En estos días hemos visto expresado el concepto de solidaridad, pero las donaciones realizadas tienen que ser tales, es decir, sin esperar nada a cambio. No es adecuado cuando un particular realiza una donación y luego parte de ella la  deduce de sus impuestos, porque en ese caso está donando dinero de todos los chilenos. Hay que evitar esta suerte de democracia censitaria: el que pone el dinero le dice al Estado que aporte otro tanto. La decisión de cómo se invierten los recursos públicos corresponde a todos los ciudadanos expresados a través del Parlamento.
Chile tendrá que competir en un mundo global, que en el futuro evaluará a los países por su emisión de gases de efecto invernadero. Una forma relevante para recudir estas emisiones es producir energía sin combustibles fósiles, como el carbón, petróleo o gas, y fomentar la energía renovable no convencional, como la energía eólica o solar. Por ello, si hay que construir cientos de miles de viviendas, ¿por qué no exigimos que todas tengan también su propio sistema de generación eléctrica solar o eólica, según el lugar de su emplazamiento? Es caro, se dirá, pero es mucho más barato si sólo tenemos que instalar las placas o aspas para producir electricidad, e inyectarla de inmediato a la red por el mismo cable con el cual recibimos energía de la compañía eléctrica. En ese caso no necesitaremos batería para acumular la electricidad generada, pues será la propia red eléctrica la que servirá de gran batería. Así es hoy en buena parte de los países de Europa o en el estado de California en Estados Unidos.
En definitiva, tenemos que avanzar para construir la unidad nacional en tres direcciones fundamentales: cuál es el Chile al que queremos llegar; cómo financiamos de una manera adecuada la reconstrucción y qué medidas concretas implementamos de inmediato. Debemos alcanzar decisiones que reflejen verdaderos consensos, donde la participación de todos es relevante, porque, sin duda, los desafíos planteados por el terremoto son un asunto de Estado, que supera al gobierno de turno. Para ello, es necesario el diálogo y la capacidad de aceptar los puntos de vista del otro.
El terremoto es una oportunidad para unirnos y dar un nuevo impulso al país que todos queremos. No fallemos ahora en esta gran tarea del Bicentenario.

29 junio 2008

Chile Entrevista | Nicolás Eyzaguirre analiza la coyuntura

diario.elmercurio.com, economía y negocios, domingo 29 de Junio 2008, Alejandro Sáez Rojas

Nicolás Eyzaguirre, ex ministro de Hacienda, analiza la coyuntura: "La política fiscal ha estado en la senda apropiada"

"El aumento del gasto fiscal en América Latina en 2008 fue absolutamente desbocado. Pero comparado con la región, Chile fue uno de los que menos creció", opina el economista, ahora instalado en la Universidad de Chile.

Alejandro Sáez Rojas

Amplia, pero sencilla, como la de la mayoría de los académicos, es la oficina que ocupa ahora el ex ministro de Hacienda, Nicolás Eyzaguirre. Él está disfrutando con la bienvenida dada en la Universidad de Chile, que ahora lo acoge para ser parte de Intelis, el centro sobre innovación y emprendimiento del Departamento de Economía de esa casa de estudios.

Eyzaguirre está relajado, con corbata, pero chaqueta sport, sin las presiones del clave cargo que desempeñó en el gobierno de Ricardo Lagos. Su objetivo: tomar distancia de la política y la economía contingente para mirar a ambas con un espíritu crítico que permita el surgimiento de ideas frescas.

Pero no se va a un claustro. Eyzaguirre sigue teniendo muy en claro que le gusta la política, ejecutar lo que piensa y plasmar en los libros. Por eso es que este período en la academia lo toma como una pausa, como un "break" antes de relanzarse a la arena política. "Los cargos por ahora no me quitan el sueño", revela. Aunque reacio al comienzo, acepta referirse al gasto público y la inflación, dos temas de los que sabe tras sus años en el Banco Central y el Ministerio de Hacienda.

-¿El ex presidente del Banco Central, Vittorio Corbo, dijo que la política fiscal actual debía ser cuidadosa? ¿Usted piensa lo mismo?

"Sólo puedo referirme a los hechos. Todo el mundo sabe que la política monetaria y la fiscal son como dos pedazos de una misma tijera. Tienen que funcionar armónicamente. Si no terminamos como el chiste del piano: dos personas que vienen bajando un piano por una escalera de caracol. El que va arriba dice 'cómo nos costó bajar este piano'. Y el que va abajo contesta: yo pensaba que íbamos subiéndolo".

-¿Existe hoy armonía entre la política fiscal y la monetaria?

"Todo depende de con qué se compara. La verdad es que el incremento del gasto fiscal en 2008 en América Latina fue absolutamente desbocado. Si tú lo comparas en el ranking de la región, Chile fue uno de los que menos lo aumentó. A alguien le podrá gustar un poco más o un poco menos, pero en términos relativos parece que el gasto chileno fue moderado".

-¿Está en riesgo la política de metas de inflación del Banco Central?

"La meta de inflación es que el Banco Central define que en un horizonte de 18 a 24 meses la inflación converja a 3%. El hecho de que esté alta ahora no significa que esté peligrando la política del Banco Central. Si persistentemente durante un período de 18 a 24 meses no muestra signos de converger o no se va al 3%, estaríamos desanclándonos. Y el Banco Central está muy preocupado de anclar las expectativas. De hecho, las expectativas de inflación para el 2009 están ligeramente sobre el 3%. Por lo tanto el Banco Central está cumpliendo absolutamente con su política de ancla de inflación".

-¿Qué piensa de las opiniones de que ésta es una inflación de oferta y que no se combate con alza de tasas?

"¡Cuidado! Hoy día el gran problema del mundo es la inflación, sin duda. Lo que ocurre es que el mundo creció en el período 2004-2007 a 4,8% y eso es más de lo que puede crecer. El mundo está sobrecalentado y por eso tenemos la inflación que tenemos. No es culpa de Chile, que es demasiado pequeño. Pero ¿cuál es el problema? Que aunque tengas shocks, aunque sean de afuera, se te pueden meter y propagar dentro. Por eso es que debes tener a la economía un poco más fría que si no hubiesen shocks de costos".

-¿El timing del Banco Central ha sido el correcto para subir la tasa?

"No quiero entrar a calificar, pero me parece que ha apuntado en la dirección correcta. Si las magnitudes, o la velocidad, no me pronuncio, pero que ha estado en la senda apropiada, lo ha estado".

-¿Podemos decir lo mismo de la política fiscal?

"Que en lo grueso la política fiscal ha estado en la senda apropiada, ha estado en la senda apropiada. Uno podría tener matices, si más, menos, si la combinación gasto o impuesto es la apropiada...no me voy a pronunciar sobre los detalles, en lo grueso la senda ha sido apropiada".

-¿A la regla de superávit estructural habrá que hacerle algunos ajustes?

"Cuando nosotros la pensamos, nunca supuse que el precio del cobre iba a cambiar entre 60 centavos y 4 dólares. Si el precio spot cambia en esa magnitud, el precio estimado por el panel de expertos como de largo plazo puede pasar desde los 80 centavos a los 2 dólares. Y dada la importancia que tiene el cobre, eso altera fuertemente los ingresos estructurales y por lo tanto en el potencial de gasto. Posiblemente refinaciones posteriores de la regla, frente a cambios muy dramáticos en los ingresos estructurales, se debería hacer una amortiguación adicional".

-¿Usted ha pensado sobre esas políticas de amortiguación?

"Se podría combinar la regla de superávit estructural con alguna regla de impuestos contracíclicos. Porque la regla de superávit estructural es acíclica. Lo que hace es que mantiene el gasto fiscal relativamente constante en el tiempo a pesar de que la economía crezca menos o más. No es contracíclica. Si tú te gastas lo que te ingresas es procíclica. Quizá podría ser contracíclico. Porque no pensamos que haya ciertos impuestos que bajen cuando la economía está lenta o suban cuando la economía esté muy rápida. No es que esté proponiendo subir o bajar impuestos ahora, pero esos son ejemplos".

"Volvería a ser ministro de Hacienda"

-¿Por qué tomó la decisión de no incorporarse a directorios privados?

"Yo respeto a las personas que habiendo estado en posiciones de gobierno entran a directorios privados. En mi caso decidí no hacerlo, porque yo no creo haber jubilado de las políticas públicas. No sé cuándo, no me obsesionó con eso cada día, pero espero algún día poder tener una versión dos, de la versión uno que fue 2000-2006".

-Pero, por ejemplo, Vittorio Corbo asumió puestos en empresas privadas.

"Pero Vittorio Corbo no está en la política".

-Fue presidente del Banco Central...

"Pero no está en la política. En inglés hay una diferencia entre la palabra politics y policy. En castellano no hay esa diferencia. Vittorio Corbo está en la policy, en hacer política monetaria, no está en el mundo de los partidos o en el Congreso. Yo soy militante de un partido y por lo tanto, estoy en el mundo de la política".

-¿Y está ahora participando activamente en la política partidista?

"Me he tomado un receso. Estoy interesado en investigar a fondo cuáles son las nuevas reformas institucionales que necesita Chile para dar un salto a la economía del conocimiento. En parte lo hice en los libros del Consejo de Innovación, pero cuando uno ve que a pesar de los grandes avances que se han hecho la educación sigue siendo mala, la innovación sigue siendo baja, uno tiene que preguntarse qué está pasando en el proceso político. Estoy dedicado a estudiar ese tipo de cosas".

-Usted fue ministro de Hacienda, ¿qué más le queda a Nicolás Eyzaguirre?

"¿Tú me vas a preguntar si quiero ser Presidente?" (ríe)

-Esa es la pregunta.

"En la vida cada día tiene su afán. Las razones por las cuales las personas llegan a capturar la imaginación de la gente como un potencial líder y depositar su confianza son misteriosas. Me preguntaron insistentemente al final del gobierno del Presidente Lagos si yo me veía presidenciable. Siempre he tratado de correrme y dije simplemente por franqueza que si uno tiene alguna pasión por las políticas públicas y algún día mi nombre genera un consenso ¿usted cree que me voy a ir a Alaska? Y ya con eso empezaron a inventar que me estaba postulando. Yo no estoy en esa óptica.

-Entonces, ¿dónde se ve usted mejor a la hora de aplicar estas políticas?

"Posiblemente, si mis ideas no son malas, pueden aplicarlas otros".

-Pero usted dijo que quiere estar en la política...

"Pero eso no depende de mí. En política se produce como una especie de enamoramiento...".

-Hay técnicas de conquista...

"Sí, pero en este momento estoy llenando el tanque. Las razones de por qué la ciudadanía te percibe como el apropiado para dirigir las políticas públicas o los que dirige la ciudadanía, son cosas que escapan de control".

-En política hay que crear redes, participar en partidos, mojarse la camiseta...

"O me dedico a llenar el tanque con buenas ideas o me dedico a la operación política. No puedo hacer las dos cosas al mismo tiempo. No puedo ser juez y parte. Mi opción vital es reemplazar mi tanque de oxígeno con nuevas ideas. Un cargo de representación política no me quita el sueño".

-¿Sería de nuevo ministro de Hacienda?

"Sí, volvería a ser ministro de Hacienda, si veo que puedo aportar".

-¿Senador?

"No me veo mucho. En el ordenamiento político chileno, básicamente el Parlamento es jugador con poder de veto, pero tiene relativamente poca iniciativa en términos de formulación y creación de leyes. Si a mí lo que me gusta es la formación de políticas públicas, en la actual situación institucional no me veo en el Congreso...".

ESTADO

Pero también tienes necesidad de un Estado más transparente y más moderno y por ese lado el veto viene de los sindicatos. Necesitas que el grueso del público diga que ya está bueno que estos grupos de presión de un lado eviten que tengamos un fisco bien financiado y que de otro lado impidan que el fisco gaste los recursos eficientemente".

EMPRESARIOS

Tienen influencia en las políticas públicas ciertos grupos organizados como el Colegio de Profesores, como por ejemplo, todos los sindicatos de un sector público, que trancan la pelota en un sentido y tienen excesiva influencia sobre las políticas públicas, los empresarios y las empresas que financian los partidos de derecha".

IMPUESTOS

¿Qué necesita Chile? Un nuevo gran contrato social. En Chile tenemos que tener más impuestos directos. La OECD en promedio recauda 15% del PIB en impuestos directos, nosotros 5% del PIB, sacando el cobre, que es renta. Se pagan muchos impuestos indirectos y pocos impuestos directos. Van a decir que el problema que los impuestos directos afectan el ahorro. ¡Maní! En este país ahorra el 5% más rico, el resto se consumen todos los ingresos. ¿Por qué se vetan los impuestos directos? Porque lo vetan los empresarios".

28 junio 2008

Chile: Responsabilidad del B. Central – blogs el mercurio - editorial

blogs el mercurio, 28/06/2008

Tras varios meses de sucesivas decisiones del Banco Central -en especial desde la rebaja de intereses de fines de 2007-, parece estar consolidándose un convencimiento en torno a la necesidad de una política monetaria más austera, que modere el exceso de gasto que ya pocos discuten. Las rebajas de interés parecen estar olvidadas, y ahora se habla con soltura de nuevas alzas, incluso mayores que las hasta ahora observadas.

El diagnóstico ha cambiado hasta tal punto, que en los últimos días ya no se culpa tanto a la situación internacional por nuestras alzas de precios y por la pérdida de dinamismo de la economía.

En materia inflacionaria, se ha dicho que el desborde de nuestros precios responde a "shocks" externos, opinión que viene cambiando bastante en los meses pasados. En materia de actividad, su declive se justificaría en parte por el enrarecido escenario económico internacional y por factores específicos que afectan a nuestra economía.

No obstante, una variedad de argumentos apunta a una mayor responsabilidad de la política interna y a un deficiente diagnóstico.

Es cierto que la economía mundial ha enfrentado una sumatoria de importantes alzas de precios, tanto en los productos energéticos como en varios "commodities", incluyendo algunos importantes rubros alimentarios. Sin embargo, el orden de magnitud con que estos "shocks" se han traspasado a incrementos de inflación es muy diferente en Chile que en el resto del mundo. En Estados Unidos, por ejemplo, efectivamente la inflación ha aumentado, bordeando actualmente el cuatro por ciento en 12 meses, pero con la importante diferencia de que la inflación subyacente se encuentra en la mitad de dicho valor, mientras en nuestra economía ambas inflaciones se hallan en niveles muy similares. En general, tomando incluso las economías emergentes en su conjunto, u otras con menor nivel de desarrollo que el nuestro, no se encuentran ejemplos en que la tasa de inflación se haya multiplicado más de tres veces en los últimos 18 meses.

La principal explicación del desborde inflacionario que enfrentamos está en un crecimiento excesivo del gasto, fuertemente influido por los desembolsos del sector público; en un crecimiento efectivo superior al potencial -particularmente en el sector no transable-, y en una reacción tardía y equivocada de nuestra autoridad monetaria, que subió poco y tarde la tasa de interés y que, además, intervino el mercado cambiario, evitando el ajuste natural a la baja que experimentaba el tipo de cambio. Todo lo anterior, con un enfoque más político que técnico.

En materia de crecimiento, los tradicionales mecanismos de transmisión de las crisis externas sobre nuestra economía no se han presentado, al menos hasta ahora. El primero y más directo es un deterioro en los términos de intercambio, cuestión que evidentemente no se ha dado. El segundo mecanismo habitual de transmisión es a través de restricciones al crédito o encarecimiento significativo de éste en los mercados financieros internacionales. Nuevamente -en parte gracias a la extraordinaria solvencia que presentan nuestras cuentas externas y fiscales-, ello no se ha dado.

Si nuestra economía ha deteriorado su desempeño en materia de crecimiento, se debe más que nada a nuestros propios problemas -algunos relativamente "exógenos", como el encarecimiento de los energéticos o la inicial escasez de lluvias-, y a otros claramente de cosecha propia, como las malas señales que entrega una agenda legislativa que privilegia las políticas asistencialistas redistributivas por sobre las que promueven un mayor crecimiento.

Menor crecimiento

La fuerte baja del ritmo de crecimiento de nuestra economía se explica sólo en parte por problemas específicos recientes. La razón de fondo son problemas que se arrastran hace bastante tiempo y con efectos más permanentes: un mercado laboral caro y rígido; una regulación ambiental confusa, lenta y discrecional; baja eficiencia en las políticas públicas, particularmente en educación; un sistema tributario caro, confuso y distorsionador; un deterioro en la calidad de las políticas macroeconómicas; en fin, una política fiscal responsable, pero que, por su sesgo fuertemente expansivo, en la práctica ha complicado mucho el control de la inflación. Contra ese telón de fondo es que nuestra prestigiada autoridad monetaria ha sufrido los reveses de equivocarse en sus pronósticos sobre inflación y reaccionar en forma tardía e insuficiente. Muy pocos advirtieron que el Banco Central estaba errado en sus políticas: intentar simultáneamente controlar la inflación, no afectar la actividad y subir el nivel del tipo de cambio son objetivos contradictorios. Sea porque cometió errores técnicos en sus diagnósticos o por presiones políticas, el Banco Central erró al actuar tardíamente y sin la fuerza suficiente.

El 8,9 de inflación en 12 meses a mayo es el mayor en 19 años y sería del 11 por ciento de no haber intervenido la autoridad en las tarifas del transporte público, los subsidios al uso del Fondo de Estabilización de los Combustibles, el recorte de impuesto a éstos y los subsidios a las tarifas eléctricas. La inflación, bien medida, se habría multiplicado por cuatro desde comienzos del año pasado.

Este conjunto de factores explica que el último índice de expectativas económicas de Adimark muestre su peor nivel en varios años. Las razones de nuestro mal desempeño económico de los últimos tiempos son internas. Pueden ser revertidas, pero no lo serán mientras no las asumamos como problemas propios.