16 mayo 2009
El desplome de la economía alemana agrava la recesión en la eurozona - El País
La crisis se ceba en Europa con una contracción del PIB del 2,5% en el primer trimestre, mayor que en EE UU - Francia admite que lleva un año en retroceso
La recesión se agrava en Europa. Las grandes economías europeas registraron la mayor caída de actividad de las últimas décadas durante el primer trimestre de este año. Alemania, la locomotora europea que representa el 26% de la zona euro, sufrió una contracción del 3,8%, respecto al trimestre anterior, superior al 3,2% previsto por la Comisión a principios de mes y la peor desde 1970. La caída de la actividad alemana fue del 6,9% respecto al primer trimestre del año anterior.
Otros tres grandes países sufrieron caídas del producto interior bruto (PIB), más acentuadas de lo previsto, Italia (2,4%); Reino Unido, (1,9%) y España (1,6%). Francia, aunque experimentó un retroceso más moderado (1,2%), revisó, sin embargo, los datos de los trimestres anteriores a la baja dejando al descubierto que lleva ya un año en recesión, igual que otros siete países de la Unión.
A la vista de los datos publicados ayer por Eurostat resulta claro que la crisis está pasando una factura más cara a Europa que a Estados Unidos, donde se originó la debacle financiera que acabó contaminando tanto su economía real como la europea. Durante los tres primeros meses de este año el PIB de los Veintisiete sufrió una caída del 2,5%, frente al 2% previsto, mientras que Estados Unidos mantiene su retroceso en el 1,6%, el mismo que el trimestre anterior. En Europa las esperanzas de algunos economistas están puestas en la recuperación al otro lado del Atlántico.
Especialmente preocupante es el hundimiento de los países bálticos. En Letonia la caída de actividad entre enero y marzo ha sido del 18,6%, respecto al primer trimestre del año anterior, mientras que Estonia y Lituania ha sido del 15,6% y 10,9%, respectivamente. También ha sorprendido el desplome del 11,2% de Eslovaquia, frente a una previsión del 2,4%.
La salida de la crisis en la UE continúa siendo incierta. Para Joaquín Almunia, comisario de Asuntos Económicos y Monetarios, se están viendo "algunos progresos". En este sentido señala que "los mercados financieros se han estabilizado y recientes indicadores dan motivos para el optimismo", recordando que los tipos de interés a corto plazo han bajado desde el 5% en otoño hasta el 1% actual. Almunia reconoce, sin embargo, que "aunque hay signos de que la recesión se está aliviando, la vuelta al crecimiento todavía no está ahí".
José Viñals, consejero financiero y director de Asuntos Monetarios del Fondo Monetario Internacional (FMI), manifestó el jueves en Bruselas que, "como todos los demás", está "animado por los signos de recuperación". "Pero igual que muchos estoy preocupado porque estos brotes verdes que han emergido pueden ser vulnerables a una helada primaveral". Para Viñals, "la velocidad con que el crédito vuelva de nuevo a fluir depende de la velocidad de la respuesta política". "Una lenta respuesta política tiende a hacer el proceso más largo y más costoso".
La realidad es que algunos indicadores muy significativos de la economía real siguen siendo muy negativos. El tráfico de los puertos europeos, por ejemplo, sufrió una caída del 14%, durante los tres primeros meses de este año, según señaló ayer la Organización de los Puertos Marítimos Europeos.
Ante este panorama de recesión generalizada y sin horizonte seguro de tocar fondo, los Gobiernos europeos multiplican sus esfuerzos para transmitir el optimismo. "Este agudo declive, probablemente no se repetirá", manifestó ayer Thomas Steg, portavoz del Gobierno alemán. "Hay claros indicadores de que el primer trimestre ha sido el más difícil".
La mayor preocupación de los Gobiernos está en que la agudización de la crisis se traduzca en una fuerte destrucción de empleo. En París existe especial inquietud porque la recesión se ha llevado por delante 138.000 empleos durante el primer trimestre. Una cifra, sin embargo, muy inferior a la registrada en España donde los desempleados aumentaron en unos 800.000 en el mismo periodo.
Vale la pena subrayar cómo Alemania está capeando la crisis con un impacto mucho menor sobre el empleo, con ayudas públicas que permiten reducciones de jornada, pero que impiden la desvinculación de los trabajadores de sus empresas. En el primer trimestre de este año, Alemania mantenía ocupadas a 39,9 millones de personas, unas 48.000 más que hace un año, según su oficina de estadísticas.
El pronóstico de la Comisión es que durante este año y el próximo se destruirán en Europa unos 8,5 millones de empleos, que prácticamente neutralizarán los nueve millones generados entre 2006 y 2008. Este deterioro del mundo laboral puede conducir a "una crisis social", según ha advertido el presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker.
La recesión y su impacto sobre el empleo están ocasionando también un deterioro de las finanzas públicas y planteando la necesidad de adaptar los sistemas de pensiones para asegurar su mantenimiento futuro. El comisario de Empleo, Vladimir Spidla, expresó ayer la necesidad de invertir la tendencia actual sobre las prejubilaciones. Spidla precisó que sólo el 40% de los mayores de 60 años son activos.
24 agosto 2008
La recesión roza a Europa y Japón | iEco – Clarín.com
iEco.clarín.com, 23/08/2008
Por Isabel Stratta | istratta@clarin.com
La economía europea se tambalea" tituló el diario madrileño El País el viernes.
Es que esta semana se supo que las dos mayores economías de Europa retrocedieron en el segundo trimestre (Alemania un 0,5% y Francia un 0,3%), arrastrando al PBI de la eurozona a un rojo del 0,2% en el período, primer trimestre negativo desde que nació la unión monetaria.
El Banco Central Europeo (BCE) caracterizó el parate económico de la zona como una reacción técnica al fuerte crecimiento de los primeros meses del año. En el caso de Alemania, la mayor economía del continente, eso significaría que el sorprendente 1,3% de aumento del PBI en el primer trimestre colaboró con la caída de medio punto del segundo.
En los últimos meses, Alemania, el mayor exportador del mundo, quedó entre dos fuegos: mientras el euro fuerte no cooperó con sus exportaciones, la inflación restringió el gasto de sus consumidores.
En París, el gobierno implícitamente admitió la entrada de Francia en recesión. El viernes, en una entrevista con Le Figaro, la ministra de Economía , Christine Lagarde, dijo que "no hay que esperar un buen tercer trimestre" (lo cual sumaría dos trimestres seguidos negativos). Pero aseguró que descuenta una mejora antes de fin de año, por el alivio que traerán la baja de las materias primas y del euro.
Al este y al oeste En el archipiélago británico, como en el continente, la sequía crediticia se está haciendo notar de muchas maneras. Un indicio lateral es el anuncio de que se posterga la construcción, en el corazón de la City de Londres, de un polémico rascacielos de 235 metros conocido por su forma como el "rallador de queso". Limitaciones crediticias y menor demanda de oficinas en una economía que se enfría son las razones.
"Los rascacielos son como los girasoles de la arquitectura. Con tiempo soleado, crecen en el firmamento urbano como ostentosos y extravagantes símbolos", dijo un crítico de arquitectura de The Guardian. "Pero, cuando el clima financiero es malo , se quedan en el suelo, esperando su momento".
No fue el único que usó metáforas meteorológicas. "Puede que sea verano, pero se siente un frío en el aire económico", graficó el miércoles Mervyn King, gobernador del Banco de Inglaterra. Dijo que la economía británica atraviesa "un ajuste difícil y doloroso".
El Banco de Inglaterra pintó un panorama pesimista para el resto del año; espera una inflación del 5%, por el encarecimiento de la energía y de los alimentos, y un estancamiento de la economía.
En Asia como en Europa, hubo malas noticias sobre el segundo semestre. Datos difundidos el miércoles muestran que el PBI de Japón se contrajo a razón de un 2,4% anual en el segundo trimestre.
El FMI, que considera recesión un crecimiento del PBI mundial inferior al 3%, estimó el 17 de julio que la economía mundial crecerá 4,1% este año y 3,9% en 2009. Algunos analistas califican esos pronósticos de demasiado optimistas.
Que la economía mundial entre en recesión "es sólo cuestión de tiempo", dijo a The New York Times Gilles Moëc, economista del Bank of America en Londres.
Ocho meses atrás, la eurozona, como Japón, parecían relativamente "desacopladas" de los problemas derivados de la crisis crediticia originada en los Estados Unidos. Lo curioso es que las dos regiones parecen estar ahora con peor pronóstico que EE.UU., donde el gasto de los consumidores resiste.
A diferencia de los Estados Unidos, donde la Reserva Federal bajó bruscamente las tasas de interés (de 5,25% a 2%) desde que empezó la crisis, otros bancos centrales no buscaron promover el crecimiento con medidas agresivas. El Banco de Inglaterra y el Banco Central Europeo, con sus tasas de referencia al 5% y 4,25%, respectivamente, parecieron poner la prioridad en el control de la inflación.
22 febrero 2008
El País | Bruselas rebaja al 2,7% la previsión de crecimiento para España en 2008
El anuncio de la Comisión Europea, que se produjo la vigila del inicio de la campaña electoral en España, desvanece las expectativas de las fuerzas políticas que habían basado su estrategia en un descalabro de la economía española. La previsión de Bruselas es, eso sí, más pesimista que la del Gobierno español, que mantiene que el crecimiento interanual del PIB en 2008 será mayor (3,1%). El comisario de Asuntos Económicos y Monetarios, Joaquín Almunia, calificó de "irresponsables" a "los supuestos responsables públicos", que siembran dudas sobre la liquidez de la banca española.
La realidad es que los indicios de ralentización económica en Europa se han agudizado en comparación con el escenario dibujado el pasado noviembre. Según el responsable de la economía de la Unión, hay tres elementos que explican este deterioro: "El temporal financiero dura más de lo que tenía que durar, la recuperación de la economía de Estados Unidos se aplaza y la confianza de los consumidores ha caído más de los previsto".
En otras palabras estos riesgos y otros como el aumento del petróleo y de las materias primas, que ya se habían anunciado "se han materializado". En opinión de Almunia, "Europa empieza a sentir claramente el impacto del temporal en términos de crecimiento más bajo y más alta inflación".
Para los analistas es difícil diagnosticar mala salud para una economía como la española que seguirá creciendo casi un punto más que la media de la zona euro. Según el comisario "la contracción del sector de la vivienda explica la mayor parte de la desaceleración del crecimiento" que a su vez repercute en un "debilitamiento de la demanda interna". Estos aspectos negativos pueden compensarse con las exportaciones "que se están acelerando". El informe de la Comisión afirma que los últimos datos revelan una aceleración del crecimiento de las exportaciones por encima de las importaciones, lo que podría conducir a poner fin a la tradicional contribución negativa del sector exterior al PIB.
A pesar de la clara ralentización, Europa crecerá más que Estados Unidos; según Bruselas, el crecimiento estadounidense será del 1,25% y según el Fondo Monetario Internacional, del 1,5%. Unas previsiones que alejan el fantasma de una recesión en EE UU, aunque la Comisión Europea sí da por hecho que habrá "una desaceleración muy pronunciada, que acabará a finales de 2008, gracias al paquete fiscal y otras medidas".
Con relación a la influencia de la economía estadounidense sobre la europea, Almunia precisó: "Siempre he dicho que la economía europea está en una situación diferente pero que no podrá disociarse de la de Estados Unidos". Las diferencias se basan en que la UE tiene unos "fundamentos económicos más sólidos", en alusión al menor déficit público, y a la sostenida creación de empleo.
Junto al menor crecimiento el otro foco de preocupación es el aumento de la inflación. Las proyecciones para este año han aumentado en 0,5 puntos porcentuales respecto a las de otoño, de modo que la subida de precios media alcanzaría el 2,6% en la zona euro y el 2,9% en el conjunto de los Veintisiete. En este caso, España está entre las que salen peor paradas: la inflación media de 2008 pasaría del 2,9% previsto en noviembre al 3,7% calculado ahora. Para España el encarecimiento del coste de la vida será del 3,7%, sólo superado por Polonia (3,8%).
La inflación bate récords en España (un 4,3%, el mayor incremento desde 1995) y la zona euro (3,2%, el mayor nivel desde su constitución). Un aumento del que Bruselas responsabiliza al alza del petróleo y de los alimentos. La Comisión Europea estima ahora que el precio medio del barril de brent rondará los 90 dólares en 2008, un 15% más caro que lo que preveía el pasado otoño.
Tags:: crecimiento