beyondbrics | News and views on emerging markets from the Financial Times – FT.com, by Paul Rathbone, 04/01/2011.-
Chile has joined the “currency wars” with a hefty $12bn war chest. Traders, for the moment, are in retreat.
The peso weakened by 4 per cent early on Tuesday after the central bank announced the evening before that it was prepared to spend the equivalent of 6 per cent of Chilean annual economic output to try and stop the peso from appreciating further.
Although Chile has now joined Brazil and Colombia in actively intervening, this was a surprise announcement. After all, Chile’s central bank is better known for its hands-off approach to its floating exchange rate. But then surprise, as they say, is a key element to any successful attack.
Will it continue to work? Currency traders seem to think that the central bank’s intention to sell $50m of dollars a day into a market where daily turnover is around $1bn might just work. After all, Chile has never intervened on this scale before – and the last time it did, in 2008, the policy worked.
Figure 1: Infrequent use of intervention in the decade
Source: Haver Analytics, Barclays Capital
Equity traders are more ambivalent. Chilean exporters have been clamouring for months for a weaker exchange rate, which is now at a three-year high against the US dollar. But on Tuesday, wine exporter Concho y Toro’s share price was up only by whisker, and the same was true for Copec, one of the world’s biggest wood pulp producers.
Meanwhile economists, a two-handed lot, are divided. On the one hand, some point out that in real terms, the trade-weighted peso is only eight per cent above its 20-year average; that commodity prices, especially for copper, are still booming; that quantitative easing policies in the developed world look set to run and run; and intervention can only smooth the rate of appreciation, not stop it. Goldman Sachs is in this camp.
Barclays, on the other hand, believes the opposite – even if this is largely because of technical reasons relating to the way foreign investors are currently positioned in the forward peso market:
On the back of a rather unsupportive technical position of foreign investors, we pencil in about a 10 per cent weakening of the currency in the coming three months to 515, with the trend lingering towards yearend. An overshooting in the near term cannot be discarded.
All agree, though, that Chile’s actions show how difficult it is for fast-growing emerging countries to manage their exchange rate in a world distorted by QE2. At this stage of the economic cycle, for example, Chile should arguably be looking raising its interest rate through the new year, currently at 3.25 per cent.
But raising rates, as the central bank has noted, would only encourage further capital inflows, which would in turn boost the exchange rate further, and so possibly increase domestic demand (especially for imports). That would negate the usual effect of higher rates.
Furthermore, and somewhat perversely, abundant capital inflows could even encourage substitution by local borrowers away from expensive domestic financing to cheaper external financing – so further upsetting the normal rules of economic engagement.
Bottom line? If conventional economic policy doesn’t work in the “currency wars”, expect more guerrilla tactics and surprise attacks in 2011. Chile’s is just the first.
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04 enero 2011
03 enero 2011
Bco Central Chile anuncia intervención cambiaria récord | Reuters
Reuters, por Antonio de la Jara y Moisés Ávila, Santiago, 03/12/2010 20:23 GYT, extracto.-
El Banco Central de Chile anunció el lunes su mayor intervención en el mercado cambiario, con un histórico programa de compra de divisas por 12.000 millones de dólares, que busca suavizar la fuerte apreciación de la moneda local y dar alivio a los exportadores.
La medida del autónomo instituto emisor fue respaldada por el Gobierno y aplaudida por las pequeñas y medianas empresas exportadoras, que han perdido competitividad ante la escalada del peso chileno, que se ubica en máximos en más de 32 meses.
El lunes, el tipo de cambio spot cerró con valores de 465,50 pesos comprador y 465,80 pesos vendedor, con un alza de la moneda chilena de un 0,47 por ciento.
"Nuestro esquema de flotación admite intervenciones en situaciones excepcionales, como la que se anuncia en este comunicado", dijo el Banco Central al justificar la medida.
El Banco Central de Chile anunció el lunes su mayor intervención en el mercado cambiario, con un histórico programa de compra de divisas por 12.000 millones de dólares, que busca suavizar la fuerte apreciación de la moneda local y dar alivio a los exportadores.
La medida del autónomo instituto emisor fue respaldada por el Gobierno y aplaudida por las pequeñas y medianas empresas exportadoras, que han perdido competitividad ante la escalada del peso chileno, que se ubica en máximos en más de 32 meses.
El lunes, el tipo de cambio spot cerró con valores de 465,50 pesos comprador y 465,80 pesos vendedor, con un alza de la moneda chilena de un 0,47 por ciento.
"Nuestro esquema de flotación admite intervenciones en situaciones excepcionales, como la que se anuncia en este comunicado", dijo el Banco Central al justificar la medida.
10 noviembre 2010
EEUU: déficit comercial se redujo en setiembre - Terra co
Terra (Colombia), AFP, 10/11/2010.-
El déficit comercial de Estados Unidos se redujo en setiembre, gracias al incremento de las exportaciones, según cifras publicadas este miércoles por el departamento de Comercio.En datos corregidos por variaciones estacionales, el déficit descendió a 44.000 millones de dólares, contra 46.500 millones (cifra revisada) el mes anterior.Este descenso era esperado por los analistas, que estimaba sin embargo una reducción menos pronunciada, con un déficit de 44.800 millones de dólares. Los analistas esperaban que la primera economía mundial se beneficiara con el descenso de la cotización del dólar, que hace más competitivas las exportaciones estadounidenses.Sin embargo el déficit se mantiene elevado, incluso para los parámetros estadounidenses. Es el tercero más alto desde enero de 2009. La tendencia a agravarse del desequilibrio de los intercambios de Estados Unidos no parece revertirse.En setiembre, las exportaciones subieron 0,3% en relación al mes anterior, a 154.100 millones de dólares, el nivel más elevado desde agosto de 2008.Las importaciones retrocedieron, bajando 1,0% en relación a agosto, a 198.100 millones de dólares.Estados Unidos es acusado desde setiembre de buscar deliberadamente el debilitamiento de su moneda, con el objetivo de obtener una ventaja en los mercados internacionales a expensas de sus competidores.Los desequilibrios comerciales y de las tasas de cambio figuran entre los principales temas del orden del día en la cumbre de países ricos y emergentes del G20, que se inicia en Seul el jeuves.El miércoles, China anunció una neta alza de su excedente comercial en octubre, a 27.150 millones de dólares, luego de alcanzar 16.880 millones en setiembre.Estados Unidos anunció en setiembre un déficit de 27.900 millones de dólares con China, su segundo socio comercial, al que acusan de mantener una tasa de cambios considerablemente subvaluada.
El déficit comercial de Estados Unidos se redujo en setiembre, gracias al incremento de las exportaciones, según cifras publicadas este miércoles por el departamento de Comercio.En datos corregidos por variaciones estacionales, el déficit descendió a 44.000 millones de dólares, contra 46.500 millones (cifra revisada) el mes anterior.Este descenso era esperado por los analistas, que estimaba sin embargo una reducción menos pronunciada, con un déficit de 44.800 millones de dólares. Los analistas esperaban que la primera economía mundial se beneficiara con el descenso de la cotización del dólar, que hace más competitivas las exportaciones estadounidenses.Sin embargo el déficit se mantiene elevado, incluso para los parámetros estadounidenses. Es el tercero más alto desde enero de 2009. La tendencia a agravarse del desequilibrio de los intercambios de Estados Unidos no parece revertirse.En setiembre, las exportaciones subieron 0,3% en relación al mes anterior, a 154.100 millones de dólares, el nivel más elevado desde agosto de 2008.Las importaciones retrocedieron, bajando 1,0% en relación a agosto, a 198.100 millones de dólares.Estados Unidos es acusado desde setiembre de buscar deliberadamente el debilitamiento de su moneda, con el objetivo de obtener una ventaja en los mercados internacionales a expensas de sus competidores.Los desequilibrios comerciales y de las tasas de cambio figuran entre los principales temas del orden del día en la cumbre de países ricos y emergentes del G20, que se inicia en Seul el jeuves.El miércoles, China anunció una neta alza de su excedente comercial en octubre, a 27.150 millones de dólares, luego de alcanzar 16.880 millones en setiembre.Estados Unidos anunció en setiembre un déficit de 27.900 millones de dólares con China, su segundo socio comercial, al que acusan de mantener una tasa de cambios considerablemente subvaluada.
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09 noviembre 2010
Buscará AL frenar la "guerra de divisas" en cumbre del G20 - Vanguardia mx
Vanguardia mx, DPA, Romina López LaRosa, Seúl, Corea del Sur, 09/11/2010.-
Argentina, Brasil y México, los países latinoamericanos miembros del G20, acudirán a la cumbre de esta semana en Seúl unidos por su intención de frenar la "guerra de divisas" internacional, a la que de hecho dio ese nombre el ministro de Hacienda brasileño, Guido Mantega.
El presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, fue quien con mayor dureza anunció su estrategia, al afirmar que irá "a pelear". Y como viaja acompañado de quien será su sucesora, Dilma Rousseff, añadió que "si hasta ahora peleaban con Lula, ahora tendrán que hacerlo con Lula y con Dilma".
Brasil es uno de los países más afectados por la actual debilidad del dólar y ha tomado una serie de medidas sin éxito para detener la subida de su moneda. El país acusa a Estados Unidos y China de estar embarcados en una "guerra cambiaria".
"Estados Unidos porque quiere resolver su problema de déficit fiscal y China porque sabe que no puede continuar con su moneda subvaluada como está", lo resumió Lula. Rousseff, por su parte, subrayó que no hay una solución individual al problema.
La situación está aún más tensa tras la decisión de la Reserva Federal (Fed) estadounidense la semana pasada de inyectar 600,000 millones de dólares para comprar bonos del Tesoro, lo que hizo subir el real a su nivel más alto del año frente al dólar. Para un país con importantes exportaciones y receptor a la vez de inversiones en dólares, el tipo de cambio es fundamental.
Pero también Argentina y México defienden la necesidad de una mayor cooperación internacional ante el problema que, sin embargo, según los expertos tiene pocas posibilidades de ser resuelto.
Rolf Campos, profesor de Economía de la escuela de negocios IESE de la Universidad de Navarra, señaló a dpa que es muy improbable que haya acuerdo cuando Estados Unidos está intentando reducir su déficit de cuenta corriente, que viene arrastrando desde hace años y que con la crisis se ha vuelto insostenible, sobre todo mientras la coyuntura no despegue y el desempleo siga alto.
Los emergentes critican lo que algunos consideran "la pretensión de los países desarrollados de exportar su propio problema de desempleo", según escribía días pasados Alfredo Zaiat en el diario argentino "Página/12".
"Estados Unidos debilita la paridad de su moneda, Europa la resiste, mientras que concentran toda la presión en China para que la revalúe. Esa batalla es por la competitividad de la producción doméstica en una economía mundial con escaso dinamismo, que implica la disputa global por la preservación del empleo local", añadía.
La presidenta de Argentina, Cristina Fernández, acudirá a menos de un mes de la muerte de su marido, lo que seguramente impregnará su presencia. Como parte de su mensaje ella misma subrayó que pedirá más cooperación internacional "porque lo que se está viendo ahora es una gran guerra de monedas, de competitividad en definitiva".
También numerosos países latinoamericanos trasladaron su preocupación por el tema y pidieron a Lula, Fernández y al presidente de México, Felipe Calderón, que intervengan.
Con respecto a otro de los temas de la cita, la reforma del Fondo Monetario Internacional (FMI), no se espera que Fernández cambie su posición de enfrentamiento con este gremio, aunque los ministros de Economía que prepararon el encuentro llegaron a un acuerdo para un desplazamiento de la cuota de poder a favor de los emergentes que beneficia sobre todo a Brasil, que pasa del puesto 14 en el organismo al 10.
Por su parte, Calderón lanzó un mensaje previo a la cita más amplio que sus homólogos, centrado en la necesidad de que el G20 cambie de su "modo de crisis" para consolidarse como "la institución esencial del nuevo sistema mundial de gobernanza económica", al tiempo que le pide también ampliar su agenda a temas como el desarrollo, planteado esta vez por Corea del Sur y que será otro de los ejes del encuentro.
Calderón apoya las iniciativas de reforma de las instituciones financieras, de ampliación del G20 a otros foros para que no se lo vea como un gremio que "busca imponer sus decisiones" y llama a avanzar en la aprobación de la Ronda Doha de la Organización Mundial de Comercio (OMC), estancada desde hace años entre otras cosas por la posición de Brasil.
La de Seúl será una cita cargada de emotividad por la situación personal de Fernández y por la despedida de Lula después de ocho años posición de Brasil.
La de Seúl será una cita cargada de emotividad por la situación personal de Fernández y por la despedida de Lula después de ocho años
Argentina, Brasil y México, los países latinoamericanos miembros del G20, acudirán a la cumbre de esta semana en Seúl unidos por su intención de frenar la "guerra de divisas" internacional, a la que de hecho dio ese nombre el ministro de Hacienda brasileño, Guido Mantega.
El presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, fue quien con mayor dureza anunció su estrategia, al afirmar que irá "a pelear". Y como viaja acompañado de quien será su sucesora, Dilma Rousseff, añadió que "si hasta ahora peleaban con Lula, ahora tendrán que hacerlo con Lula y con Dilma".
Brasil es uno de los países más afectados por la actual debilidad del dólar y ha tomado una serie de medidas sin éxito para detener la subida de su moneda. El país acusa a Estados Unidos y China de estar embarcados en una "guerra cambiaria".
"Estados Unidos porque quiere resolver su problema de déficit fiscal y China porque sabe que no puede continuar con su moneda subvaluada como está", lo resumió Lula. Rousseff, por su parte, subrayó que no hay una solución individual al problema.
La situación está aún más tensa tras la decisión de la Reserva Federal (Fed) estadounidense la semana pasada de inyectar 600,000 millones de dólares para comprar bonos del Tesoro, lo que hizo subir el real a su nivel más alto del año frente al dólar. Para un país con importantes exportaciones y receptor a la vez de inversiones en dólares, el tipo de cambio es fundamental.
Pero también Argentina y México defienden la necesidad de una mayor cooperación internacional ante el problema que, sin embargo, según los expertos tiene pocas posibilidades de ser resuelto.
Rolf Campos, profesor de Economía de la escuela de negocios IESE de la Universidad de Navarra, señaló a dpa que es muy improbable que haya acuerdo cuando Estados Unidos está intentando reducir su déficit de cuenta corriente, que viene arrastrando desde hace años y que con la crisis se ha vuelto insostenible, sobre todo mientras la coyuntura no despegue y el desempleo siga alto.
Los emergentes critican lo que algunos consideran "la pretensión de los países desarrollados de exportar su propio problema de desempleo", según escribía días pasados Alfredo Zaiat en el diario argentino "Página/12".
"Estados Unidos debilita la paridad de su moneda, Europa la resiste, mientras que concentran toda la presión en China para que la revalúe. Esa batalla es por la competitividad de la producción doméstica en una economía mundial con escaso dinamismo, que implica la disputa global por la preservación del empleo local", añadía.
La presidenta de Argentina, Cristina Fernández, acudirá a menos de un mes de la muerte de su marido, lo que seguramente impregnará su presencia. Como parte de su mensaje ella misma subrayó que pedirá más cooperación internacional "porque lo que se está viendo ahora es una gran guerra de monedas, de competitividad en definitiva".
También numerosos países latinoamericanos trasladaron su preocupación por el tema y pidieron a Lula, Fernández y al presidente de México, Felipe Calderón, que intervengan.
Con respecto a otro de los temas de la cita, la reforma del Fondo Monetario Internacional (FMI), no se espera que Fernández cambie su posición de enfrentamiento con este gremio, aunque los ministros de Economía que prepararon el encuentro llegaron a un acuerdo para un desplazamiento de la cuota de poder a favor de los emergentes que beneficia sobre todo a Brasil, que pasa del puesto 14 en el organismo al 10.
Por su parte, Calderón lanzó un mensaje previo a la cita más amplio que sus homólogos, centrado en la necesidad de que el G20 cambie de su "modo de crisis" para consolidarse como "la institución esencial del nuevo sistema mundial de gobernanza económica", al tiempo que le pide también ampliar su agenda a temas como el desarrollo, planteado esta vez por Corea del Sur y que será otro de los ejes del encuentro.
Calderón apoya las iniciativas de reforma de las instituciones financieras, de ampliación del G20 a otros foros para que no se lo vea como un gremio que "busca imponer sus decisiones" y llama a avanzar en la aprobación de la Ronda Doha de la Organización Mundial de Comercio (OMC), estancada desde hace años entre otras cosas por la posición de Brasil.
La de Seúl será una cita cargada de emotividad por la situación personal de Fernández y por la despedida de Lula después de ocho años posición de Brasil.
La de Seúl será una cita cargada de emotividad por la situación personal de Fernández y por la despedida de Lula después de ocho años
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